El invierno representa uno de los periodos más críticos en los cuidados del césped natural de alto rendimiento. Aunque el crecimiento vegetativo se ralentiza, las decisiones que se toman durante estos meses son determinantes para la calidad del césped en la salida de la primavera.
El rulo no debe entenderse como una práctica estética, sino como una herramienta de ajuste físico del perfil superficial. En superficies deportivas de alto uso, sus beneficios están muy ligados a la regularidad del terreno y la calidad del juego.
La llegada de estas máquinas inteligentes supone un avance decisivo en la forma en que gestionamos nuestras distintas variedades de césped natural. Gracias a esta tecnología, ahora podemos mantener nuestros cultivos en condiciones óptimas de corte, con una precisión milimétrica y una uniformidad constante, sin importar el tamaño de las superficies o las condiciones operativas.